Luisa: ¿Tú que te vas poner para la boda de Ángel? Yo es que tengo un vestigo, pero si la gente va a ir muy elegante no me sirve.
Inés: ¿Qué Ángel se casa? (cara de asombro)

Luisa: Sí, pero... ¿no lo sabias?
Inés: No, no lo sabía, n me dijo nada.
Luisa (poniéndose nerviosa): Seguro que si te lo dijo, pero como estás en las nubes...

NO NO ME LO DIJO, si alguien me dice que se casa me enteraría; pero ya no es que me haya invitado o no; es que ni siquiera me avisa lo de la boda.
Ángel y yo no es que seamos amigos, pero si somos más que unos compañeros de trabajo: vamos a comer juntos al menos una vez por semana, tomamos el café los dos... Quizás no es la misma relación que tiene el con Luisa (que ya se conocían de antes del trabajo y el entró a trabajar por ella), pero me ha fastidiado que no me invitase, pero bueno; también tengo que ser comprensiva y darme cuenta que en una boda tampoco puedes invitar a centenares de personas...
Sí si comprensiva...Hasta que me enteré de que había invitado a practicamente TODO el departamento menos a tres (a su ex, a uno que a penas se relaciona con nadie y A MI). Si hasta ha invitado a la recepcionista.
Pero lo peor de todo es que no paran de hablar delante de mi de la boda, ¿qué me pongo? ¿y al final hacemos regalo conjunto? Y ENCIMA MI JEFA ME DICE QUE CUANTO VOY A PONER!!! QUE AUNQUE NO VAYA, UN DETALLE POR MI PARTE ESTARÍA BIEN. Sí claro...
He pensando en hablar con él, pero no le voy a decir: ¿por qué no me invitas a tu boda? Así que nada a esperar que pase y acaben olvidando el tema, eso sí creo que ya no podré estar como siempre con Ángel.
¿QUÉ HAGO?