domingo, 31 de mayo de 2009

Los compromisos

Ayer tenía el cumpleaños de una "antigua amiga". Era una compañera de colegio con la que me llevaba bastante bien, aunque ahora no tenemos mucho contacto, solemos quedar una vez cada dos o tres veces para tomarnos un café y contarnos nuestras cosas.

Por eso me sorprendió que me invitase a su cumpleaños, aunque en parte he de reconocer que me hizo ilusión. El problema está en que ella tiene su propio círculo de amigos (sin contar una amiga en común) a los que yo no conozco, con lo que entre que estos días me encuentro bastante cansada y un plan con gente que no se ni como se llama me daba bastante pereza, con lo que me disculpé y le dije que no podía ir, que además no conocía a nadie.

Hasta hay todo bien, pero su respuesta fue la siguiente:
- "Si no te apetece venir no vengas, pero me parece un detalle muy feo por tu parte" Pero nada haz lo que quieras"

Y yo tonta de mi dije: "Bueno, intentaré acercarme... si eso te llamo luego"

Y fin de la conversación, con lo que no me quedó otra que acercarme al cumpleaños, eso sí sintiéndome la persona más idiota del mundo, gracias a Dios el regalo no me suposo ningún problema, una cajita muy mona que encontré por 6 euros en una tienda cercana a mi casa)

Llegué al cumpleaños, se celebraba en un bar de Malasaña en el que teníamos la parte de abajo casi para nosotros, saludé y felicité a mi "amiga" y le di su regalo, que ni se molestó en abrir, tampoco se dignó en presentarme a sus amigos y allí me quede yo con una sensación de incomodidad e intentando hablar de algo con alguien, pero todos estaban en grupito hablando de sus casos, con lo que yo sólo podía asentir y sonreir (incluso parecía que molestaba). No aguanté más de tres cuartos de hora, con lo que me fui a despedir de mi "amiga" quien ni me hizo caso.

Ya en casa me repetí: ¡jamás voy a volver a hacer nada por compromiso y menos con gente con la que no tengo mucho trato!

Pero lo peor vino hoy, cuando esta amiga que la chica del cumple y yo tenemos en común me llamó (ella no había ido al cumple)

- MARTA: Tía, ¿cómo fuiste ayer al cumple? Que jeta, presentarse así.

- INÉS (yo): ¿Cómo que que jeta? Si ella me llamó e insistió, es mas me dio la sensación de que si no iba le parecería fatal.

- MARTA: Pues a mi me dijo que se había quedado bastante sorprendida cuando te vio aparecer.

. . .

Sin comentarios, pero creo que debería aclarar esto con ella... ALUCINANDO

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